En la planta de Draxton, trabajadores denuncian que SINTTIA organiza convivencias con carne asada, cerveza y rifas para ganar simpatía. Estas reuniones, presentadas como encuentros informativos, son vistas por la mayoría como una maniobra para convencer sin ofrecer resultados reales ni representación legal. Los empleados recuerdan que años atrás el sindicato prometió becas escolares y
- Promesas rotas y reuniones “de convivencia” generan rechazo en Draxton
En la planta de Draxton, trabajadores denuncian que SINTTIA organiza convivencias con carne asada, cerveza y rifas para ganar simpatía. Estas reuniones, presentadas como encuentros informativos, son vistas por la mayoría como una maniobra para convencer sin ofrecer resultados reales ni representación legal.
Los empleados recuerdan que años atrás el sindicato prometió becas escolares y apoyos familiares que nunca se materializaron. Esa experiencia alimenta la desconfianza actual. “Ya vivimos promesas que se quedaron en el aire. Ahora pretenden que olvidemos todo con comida y bebidas”, expresó un grupo de trabajadores durante una pausa laboral.
El malestar aumenta porque, según la base, un sindicato debería demostrar fuerza en las negociaciones y presentar resultados tangibles, no depender de rifas o regalos. Para muchos, la estrategia de “conquistar” a la plantilla a través de convivios no solo es insuficiente, sino ofensiva.
Varios trabajadores señalan que la presencia de SINTTIA carece de fundamento, pues no existe una representación legal reconocida dentro de la empresa. “Queremos hechos, no fiestas”, fue una de las expresiones que se repitió en las conversaciones internas.
Mientras SINTTIA reparte invitaciones y organiza encuentros sociales, la percepción entre los empleados es clara: la confianza se construye con transparencia, no con incentivos temporales. Cada asado refuerza la idea de que el sindicato intenta comprar respaldo que no ha sabido ganar con resultados concretos.
El ambiente en la planta refleja una conclusión compartida: las verdaderas mejoras laborales se logran con diálogo formal y acuerdos firmes, no con estrategias que se reducen a una tarde de comida y cerveza.











